martes, 20 de noviembre de 2012

Cuida tu obra

¡Medita bien que vida quieres darle a tu creación!

Existen infinidad de personas que quieren sacar partido de tu ilusión. Desde supuestos agentes que te cobran sus minutas por adelantado, editoriales que te ensalzan para luego pedirte una buena suma de dinero, hasta editoriales que no son más que imprentas encubiertas que suelen prometer grandes regalías. Desconfía del camino fácil. No tomes las decisiones a la ligera. Infórmate bien de a quien le cedes la infinidad de horas de trabajo y esfuerzo que contiene tu manuscrito. Lee experiencias positivas y también las negativas. Luego decide el camino que quieres seguir.

Si encuentras agente, busca referencias, obras publicadas, autores representados, etcétera. Existe una asociación que se llama ADAL que recoge a muchas de ellas. Cualquier información que te garantice su profesionalidad debería ser bienvenida.

Mar de librosSi optas por las editoriales independientes, es posible que te encuentres con propuestas de coedición. Esta se puede considerar una opción válida una vez agotadas las posibilidades con las agencias y las editoriales más consolidadas, pero cuidado; las posibilidades de tu obra se reducen. Es una buena opción para llegar a amigos, familiares, conocidos y comenzar a hacer un camino si pretendes seguir escribiendo pase lo que pase. Esta opción limita las posibilidades de tu trabajo pero te provee de experiencia. Depende de tu intención previa si este medio es una vía válida o no.

A pesar de lo que puedas pensar, visitar un par de cadenas de radio, un par de periódicos o un anuncio por internet no suele ser suficiente para la difusión de tu obra. Necesitas de tu editor, tal vez de tu agente, seguro que de tus amigos y familiares, de las distribuidoras, de los libreros, pero sobre todo, del boca a boca. Algo que no depende de ti y que es complicado cuando tu trabajo no goza de visibilidad.

Mira cuántos libros hay en una librearia, ¿qué puede llevar a un posible lector hasta tu trabajo? Necesitas que se hable de tu obra.

En cuanto a las imprentas, debes saber que su distribución será cero. Las posibilidades de que tú libro se encuentren en una librería también. Todo dependerá de ti y tu obra ya no será inédita (requisito de muchas editoriales, premios, etcétera).

No olvides que por lo común, en la mayoría de los casos, en el momento que un libro nace, también se somete a un ciclo de vida, es decir, comienza a acercarse al día de su muerte. Por eso no olvides, como lo harías con un hijo, darle el lugar y la vida que se merece. Aunque en el momento que cedes tus derechos no todo depende todo de ti, de ti si depende la elección que tomas. Sea lo que sea, tienes que estar consciente y preparado. Aprovechar el momento adecuado, la oportunidad que surge, es importante, pero la precipitación te puede llevar a cometer errores. No te precipites.

¡Tú decides!



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