martes, 2 de octubre de 2012

El desierto hacia la publicación

¿Dispones de lo necesario para emprender el camino hacia el mundo editorial tradicional?

Desierto hacia la publicación
Seamos sinceros: las personas que escriben una obra maestra tras su primer manuscrito, sin algún traspies, sin haber tenido que escribir y reescribir, sin haber sufrido momentos de desaliento..., son tan escasos como el hombre de ciudad que solo con una brújula se dispone a cruzar el desierto y de pronto, antes de que surja el cansancio, la sed y el hambre, se encuentra un oasis. Se pueden contar con los dedos de una mano. Y escribir, escribimos muchos.

Pero está bien. Es bueno saberlo. Si consideramos que la ciudad de las editoriales se encuentran justo después de varios días de camino entre el desierto, y es la primera vez que nos enfrentamos a uno... ¿es fácil perderse?

Las editoriales o las agencias, por lo común, no nos van a ayudar a orientarnos. Ellos, por saturación y porque sus interesés son otros, no ta van a facilitar información de porqué tu libro no es publicado (en el desierto existen muy pocos puntos de referencia para orientarse). Las opiniones de familiares y amigos, personas que están vinculadas emocionalmente con nosotros, son un apoyo, pero volvamos a ser sinceros: ¿ellos conocen el mundo literario en profundidad? La realidad es que sus opiniones son un reflejo todavía más subjetivo del que pueda tener un crítico literario (como la visión de un oasis). Entonces viene la pregunta: ¿De qué disponemos para orientarnos?

La confianza es lo más importante. Del mismo modo que nadie se atrevería a cruzar un desierto sin creer en si mismo, nadie puede emprender este objetivo sin ella. La necesitas. Pero ahora bien, ¿de dónde obtienes tu confianza? Si la confianza sale de un autoengaño, si la confianza surje de esa lado vanidoso que todos en mayor o menor medida tenemos, si la confianza se apoya en personas que solo quieren vernos sonreir, lo más probable, si la suerte no está de tu parte, si no eres un genio, es que pronto, en el silencio del desierto, la vayas a perder. ¿De dónde obtenerla?

Muy bien. Desde que comencé a hablar del critico literario, esta es mi conclusión final:
En primer lugar el crítico va a hacer una valoración profesional de nuestra obra tal y como la haría una editorial. Es muy importante que elijamos un buen crítico y con experiencia. En muchos casos el crítico nos va a descubrir detalles de nuestro trabajo, manias y errores que pasan desapercibido para nosotros. Por lo general, su opinión del ritmo, gramatical, ortográfica y de estilo suele ser muy fiable. Siempre que presentemos una obra a una agencia o editorial debemos entregar un manuscrito lo más limpio posible. Por otro lado, su valoración comercial del texto y de sus posibilidades aunque también cuestionable y subjetiva, nos puede ayudar a saber qué diría una editorial y quizás en qué punto se encuentra nuestro trabajo. Sabremos si nuestra obra todavía esta verde, empieza a parecerse a lo que la editorial busca o está madura. Si hemos encontrado un buen crítico, la ayuda puede ser grande. Claro que tu obra puede seguir siendo rechazada pese a una buena crítica. Existen otros motivos. Pero la más importante, la causa por la que yo quise hablar del crítico: es porque si al final consigues una valoración positiva, tu confianza, tus herramientas para guiarte por el desierto, son mucho más eficaces. Puedes usar esa crítica para saber que hiciste las cosas bien, que tu trabajo tiene un valor para las editoriales y sobre todo: no rendirte.

¿Puedes ver el final tras las últimas dunas del desierto?
Bueno, todavía nos faltan muchas cosas por conocer...

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