jueves, 29 de junio de 2017

Premio literario

¿Puede quedarse inédito un trabajo de notable calidad literaria? La respuesta, sin dudarlo, es sí. He conocido formidables manuscritos ser rechazados año tras año hasta desanimar a sus creadores. Existen decenas de causas para ello, pero tal vez, una de las más relevantes sea la siguiente pregunta: ¿Por qué el lector, el que visita las librerías habitualmente, y tiene ya a sus autores preferenciales, va a decidirse por tu libro?

La gran mayoría de lectores compran novelas de autores que ya conocen o son célebres. Un autor novel puesto en circulación se enfrentará a este hándicap. El tan renombrado "boca a boca" no es tan eficaz si el impacto inicial no es más que extraordinario. Analízalo: a lo largo de una semana, siendo autor, ¿cuántas personas te hablan de nuevos autores o novedades de libros? Es cierto que salvo que nuestra familia y amigos sean de los que se tatúan nuestro nombre en brazos y piernas, lo tenemos crudo.

Darse a conocer puede abrir una diferencia a favor. El premio literario ha sido siempre un canal por el que diferentes autores se dieron a conocer. Aunque particularmente nunca me he animado a participar, he conocido a autores labrándose ese reconocimiento poco a poco. Ese camino les sirvió de incentivo y también les permitió evaluar su capacidad creativa.

Por si resulta de vuestro interés, os dejo el enlace a 3 concursos. En primer lugar un premio de relato breve:
http://edicionesgotasdeluz.blogspot.com.es/2017/06/ii-concurso-literario-ediciones-gotas.html

Otro de novela:
http://premio.circulo.es/Pages/envia-tu-novela.aspx

Y de poesía:
http://www.ateneodecordoba.com/index.php/V_Premio_de_Relato_Rafael_Mir

¡Suerte!

viernes, 10 de febrero de 2017

Vivir del libro, ¿una odisea?


Algunas personas me han preguntado cuánto dinero gano con los libros. Nunca puse demasiada atención en los aspectos económicos. Y ahora descubro que tal vez por eso sigo escribiendo.

La mayoría de los nuevos autores se enfrentan al mundo literario sin ser conscientes de cómo funciona ni qué pueden esperar de él. Desde fuera puede llegar a considerarse que basta tu nombre en la portada de un libro y unas cuantas entrevistas y reseñas para convertirse en una celebridad. Sin desanimar a nadie, no puedo permitir que nadie se suba a un ring, como lo es el literario, para recibir golpes con aspiraciones desmedidas y sin estar preparado. Convertirse en escritor considerándolo una profesión de la que vivir directa y dignamente, datos en mano, es un error. Publicar con la esperanza de hacerse rico o famoso inmediatamente es irrisorio. Abrazarse a la excepción como regla, es una buena receta para conocer la realidad y abandonar el ring en el primer asalto con un perfecto gancho de derechas.

El día de ayer me encontré un artículo sobre la situación literaria y la tendencia hacia la precariedad de los escritores. Es lamentable. O no. No lo sé. Es demasiado subjetivo para que yo me pueda posicionar. El titular decía: "Si usted puede vivir sin escribir, no escriba". Pero si lo analizo en profundidad creo que la frase no es acertada. A menos que reduzca una preciosa actividad, como lo es la creación literaria, únicamente a una retribución económica y vanidosa. Aunque lo puedo entender mejor si hago una valoración de la inercia que sigue el mundo.

Todo autor, novel y no novel, debe ser consciente de los esfuerzos y sacrificios que tendrá que realizar si pretende sacar rédito a sus palabras. Todos tenemos necesidades básicas y facturas que pagar. La escritura requiere dedicación, y mucha. No solo se limita a escribir. También hay un intenso trabajo de estudio, de lectura y de cultivarse. De creación, de crítica y de revisión. No hay duda de que un autor, como en otras muchas profesiones, deberá hacer ingentes esfuerzos y sacrificios para crear sus obras. Y todo ello sin la certeza de si recibirá o no, ingresos por su trabajo.

¿Qué está sucediendo hoy en día a la profesión de escritor?

Hoy en día, la oferta de libros supera ampliamente a la demanda. La piratería. Las nuevas costumbres de entretenimiento. El obsoleto modelo literario. La cultura no está lo suficientemente apoyada por las instituciones públicas. El sector tradicional se encuentra en declive. Un reconocido agente literario hizo cálculos de que deben existir unas 3.000 novelas inéditas circulando hoy en día y que no encontrarán ninguna oportunidad. Yo creo que se quedó corto. Los nuevos talentos lo tienen verdaderamente difícil.

Observemos los datos: Un autónomo en España paga como mínimo 267 euros al mes. Si tiene un contrato del 10% y su libro vale 12 euros (sin iva), tendrá que vender más de 200 ejemplares mensuales solo para cubrir sus gastos de la seguridad social y esto sin contar la retención que sufrirá sobre sus beneficios. Solo para pagar su seguridad social necesitará 3.204 euros anuales, lo que supone más de 2.500 ejemplares. Dato que se opone a la realidad de que hoy en día se considera todo un éxito vender 1.000 o 2.000 ejemplares de un solo libro.

Según un informe de Cedro, la media de ingresos de los autores no supera los 4000 euros anuales. En los últimos 7 años esta cifra ha caído un 30%. En un mercado algo más prolífero como el anglosajón, la Asociación de Escritores Británicos, publicó que en 2014 solo el 11,5% de los autores logró vivir dignamente de su trabajo. En el año 2005 era un 40%. Y si nos vamos a los grandes portales, como Amazon, podemos descubrir que en Estados Unidos, donde se publican más del millón de libros, y se venden más que en otros países, solo 2.500 autores lograron cifras que les permitiera vivir de ello. Es decir, menos del 0,25%.

El salario mínimo en España ronda los 700 euros mensuales. Si le agregamos los impuestos y la cuota de autónomo, una autor tendría vender más de 10.000 ejemplares anuales para alcanzar estos niveles. Es decir, tendría la necesidad de escribir súper-ventas año tras año. A día de hoy, un escritor de ventas medias, y nos sorprenderíamos de los reconocidos nombres de muchos de ellos, no logran esta cifra ni de lejos. Para vivir tienen que compatibilizarlo con otras actividades y empleos. Así que delante de sus manuscritos se encuentran condicionados por el cansancio y la falta de tiempo. Su vida social y familiar coexiste mermada en tiempo y si no llevan cuidado, en calidad.

Pero, ¿conocer la difícil empresa del propósito es alimentar el desaliento? ¿Conocer la dificultad de derrotar al enemigo es asumir la derrota antes del combate? Claro que no. Necesitamos saber sus fortalezas y sus puntos débiles. Sus resistencias y sus vulnerabilidades. Está información es valiosa y no nos niega la posibilidad. Nos dice que estamos obligados a optimizar mucho mejor nuestro tiempo y recursos. Nos cuenta que el ingenio y el talento tendrá que desarrollarse mucho más y en condiciones más adversas. Es un gran reto. Aunque sería una negligencia considerar que puede lograrlo sin torturarse si deja de disfrutar lo que hace.

Cervantes fue recaudador de impuestos y soldado. Kafka, agente de seguros. Y según mi percepción: "Si alguien pretende vivir de la escritura, mejor que no escriba. Pero si ama escribir, entonces que no deje de hacerlo".

Los libros me salvaron de la locura. Literalmente salvaron mi vida. Encontré en ellos un escondite de respuestas que jamás hubiera hallado en otros medios educativos o formas de entretenimiento. Me han permitido conocer en profundidad la historia, a grandes hombres y disfrutar de novelas formidables. Yo no concibo mí día a día sin sentir las páginas de una buena obra entre mis manos. Y creo que sin nuevos talentos, motivados y comprometidos, la literatura entraría en coma terminal.  

viernes, 2 de diciembre de 2016

El autor, el amor y su obra


Cuando una persona se enamora, difícilmente puede ver los defectos de su amada. El espacio y el tiempo son las únicas herramientas que nos permiten esta claridad. Con los manuscritos sucede algo similar. El autor díficilmente puede ver los defectos de su obra cuando acaba de terminarla. El idilio que mantiene con ella, la pasión y la ilusión se lo impiden. Dificilmente podrá ser objetivo. Y esto sin duda dificulta las posibilidades de éxito.

Observa también que cuando una persona está ciegamente enamorada tampoco le servirán las advertencias sobre los defectos o posibles incompatibilidades con su amada. Cegado por la pasión, perderá la capacidad de escuchar. Al autor, en una situación análoga con su obra, tampoco le van a servir los consejos críticos de nadie. Tener defectos, algo tan natural, no quiere decir que una relación no vaya a funcionar. Todo lo contrario. Ser consciente y realista de los posibles defectos de una pareja no es para destruir la relación, sirve para construirla de una forma más efectiva, sólida y duradera. Pero en la ceguera por el deseo de publicar, dificulta la capacidad de ver estos defectos y trabajar medidas de corrección. Así que será el azar, y no nuestras capacidades, las que dictaminen el éxito o el fracaso. Entendiendo entonces que con lo difícil y exigente que se muestra el sector editorial, las posibilidades de éxito se reducen de forma considerable.

Por eso, una vez terminado un manuscrito, antes de ni pensar en presentarla en ningún lugar, lo aconsejable es separarse un poco de la obra, darle un espacio en el tiempo y volverla a leerla. Esto nos desvelará detalles que se nos escaparon e incluso algunos errores de bulto. Y si tenemos la suerte de encontrar un crítico que nos señale defectos, sin tampoco creerlo ciegamente, ayudará entenderlo como una gran suerte que nos permita estudiar, con detenimiento y tranquilidad, si lo que nos advierten es acertado.

El autor novel debe ser consciente de que, hasta donde he llegado a cononcer, la profesión del escritor no solo se limita a escribir el manuscrito de una nueva novela. A toda la fase creativa inicial, la más divertida, hay que añadirle un importante y a veces tedioso proceso crítico, también correctivo y muchas veces de reestructuración. Es posible que existan genios capaces de escribir una novela de éxito sin necesidad de este proceso. Estoy seguro que deben existir. Por desgracia yo todavía no encuentro a ninguno. Lo que si puedo asegurar es que me he encontrado a gente con talento, mucho talento, pero a su vez muy bien preparada, que trabaja y le pone mucha dedicación y esfuerzo, y que destroza todos los filtros para colarse en las liberarías y poner sus escritos en las manos de muchos lectores.

Un abrazo.

martes, 4 de octubre de 2016

El bosque dijo... al escritor

 
El primer consejo que no quise escuchar cuando comencé a escribir, era que el camino del escritor resultaba muy difícil. Pero no era consecuencia de una actitud equivocada, es que ya había descubierto que ningún camino en la vida estaba exento de dificultades. Por eso me acompañé de esta imagen:




 
 
 

lunes, 4 de abril de 2016

Editorial busca autores

Ediciones Gotas de Luz, una editorial de reciente creación, que conozco bien y es de mi total confianza, busca autores para ampliar su catálogo de libros. Los interesados pueden ponerse en contacto con la editora por email y les informará.

 
Tal vez en esta editorial puedan comenzar a escribirse los sueños de algunos autores.

Email de contacto:
edicionesgotasdeluz@hotmail.com

¡Suerte!

miércoles, 16 de marzo de 2016

La Sinopsis

Una persona, recien licenciada, acude a una entrevista de trabajo. En la sala de espera se encuentra
con alrededor de cien personas más. A final del mes, apenas habrán dos o tres puestos de trabajo
disponibles. Las posibilidades son pocas. Dispondrá solo unos minutos con su entrevistador. ¿Por qué
yo?, se pregunta.

El entrevistador se servirá de su intuición, basado en su experiencia, para recabar la máxima
información posible. En ese breve instante, en esa pequeña conversación, necesita obtener la más
concisa información. Se fijará en detalles que tal vez pasen desapercibidos para el entrevistado. Su atuendo, sus gestos, su forma de hablar y de sonreír. La primera impresión será determinante. De su acierto se sirve la empresa para su buen funcionamiento. Tiene la responsabilidad de no equivocarse. Sabe lo que busca. Y en esos segundos de reloj, no dudará lo más mínimo en hacer a un lado a aquellos que considere inapropiados.

Esa primera impresión, es la sinopsis de una obra que busca una oportunidad editorial. Y
desgraciadamente me doy cuenta de lo poco que se cuida. Yo mismo he comprobado que una mala
sinopsis, junto al fragmento de una buena obra, no recibe respuesta en 6 de 6 propuestas. En el
mismo lapso de tiempo, mejorando la presentación, 2 de 6 agencias literarias solicitan en menos de una semana la obra completa para su evaluación. Es importante. No lo olvides. Pretendes convertirte en escritor. Tienes la intención de vender tu gran obra. Aseguras tener talento e imaginación. Demuéstralo en un par de párrafos. ¿O no eres capaz?

¡Ánimo!

jueves, 17 de septiembre de 2015

Atajos literarios


Llevo varios días de reflexión con la única idea de cerrar este blog. Me he resistido a escuchar la voz de la razón y también a algún consejo que me dice que no continúe. Desde que cree este espacio he dedicado tiempo y altruistamente he ofrecido conocimientos que no fueron fáciles de alcanzar para mí. Me he prestado para ayudar a realizar buenas presentaciones de las obras. Detalle muy importante para que el manuscrito tenga una oportunidad y que muchas veces se descuida. He usado algunos contactos para obtener una breve valoración de pequeños fragmentos de las obras. Todo con el fin de obtener alguna orientación sobre qué pueda opinar una editorial sobre nuestras obras. De este modo saber qué puede estar fallando. Y sin duda lograr una mínima oportunidad. ¿Sabéis dónde queda la mayoría de este esfuerzo? Creo ya sabéis la respuesta.

A día de hoy no escrito nada nuevo por mi desmotivación a continuar. No lo he cerrado porque me produce tristeza hacerlo. Lo hice con toda mi ilusión. A mí nadie me ayudó. Y quería apoyar en la medida de mis posibilidades a otras personas estuvieran en esa situación. Es cierto que por lo general, muchos nuevos autores, ante la falta de información sobre sus obras y el mundo editorial, solo se van golpeando contra silenciosos muros de hormigón. A mí me gustan mucho los soñadores, me encantan, pero he descubierto que no me gustan los sonámbulos. Como entenderás existe una gran diferencia: El soñador solo necesita aprender, trabajar y trabajar y extrayendo lo valioso de cada consejo y nueva información, nunca deja de aprender y mejorar. De este modo su sueño se va haciendo sólido y probablemente se cumpla. El sonámbulo primero necesita despertar. Y en esta tarea me he mostrado ineficaz creo que por una sencilla razón: el sonámbulo no quiere despertar.

¿Publicar con una editorial tradicional es difícil? No. Más bien es superdíficil. En este sentido nuestros familiares y amigos nos ayudan poco, porque les damos nuestros trabajos y rara vez nos dan una valoración crítica objetiva que se pueda acercar a la del crítico de una editorial. En muchos casos estas opiniones no hacen más que reforzar nuestra subjetividad y alimentar el consecuente batacazo. Detalle que se une a que la mayoría de nosotros pensamos que nuestras obras son geniales y por eso consideramos que las editoriales se van a dar bofetadas por comprar sus derechos y descubrir semejante talento. Situación que rara vez sucede.

Siendo objetivos puedo decir que no tengo duda de que cada obra contiene una buena dosis de genialidad. Pero este talento e ingenio, en 7 de cada 8 casos que me encuentro, está todavía demasiado verde. Les falta muchísimo por trabajar y pulir. Tal vez también a su creador. Tras una breve valoración, ante el consejo de que se forme un poco más, ante el consejo de que considere su obra un poco verde todavía o la revise nuevamente haciendo énfasis en determinadas cuestiones, dejan de escribirme, dejan groseramente de contestar o se dedican a insistirme en que les facilite contactos en las editoriales, etc.

Esto me produce mucha tristeza. Muchas de las personas que me escriben -no todas-, no buscan darle una oportunidad a su obra. No quieren aprender ni esforzarse en ello. Ni lo más mínimo. Apenas se han iniciado en un camino, bonito, lleno de descubrimientos y magia, y ya quieren llegar al final. Al ver esta actitud soy consciente de que esta persona difícilmente va a llegar lejos. Solo va a frustrarse cada vez más. Su única intención al escribirme es buscar un atajo. Un camino fácil. Pero lo siento, el único camino que conozco y puedo ofrecerles es el del trabajo, de la humildad, de la paciencia, nuevamente más trabajo, dedicación y más esfuerzo.
Así que solo puede decirles: ¡Despierta!

Y una vez despiertos, pueden contar conmigo.